La imagen del Cristo de San Marcos fue una de las elegidas para la exposición de Las Edades del Hombre que con el título ‘El Árbol de la Vida’ se pudo contemplar el año 2003 en la Catedral de Segovia.
Según recoge el programa oficial de la citada muestra, este crucifijo anónimo, datado entre finales del siglo XVI y principios del XVII, es “una magnífica talla policromada” de la que, sin embargo, existe muy poca o nula documentación.
Antes de que la imagen apareciese en la Semana Santa de Segovia , debido al impulso de las Congregaciones Marianas en los años cincuenta, el ‘Cristo de la Buena Muerte’, tal y como entonces era denominado, ya era conocido porque se había sacado ocasionalmente en procesión en el ámbito del barrio de San Marcos con motivo de rogativas.
El Cristo está representado muerto. La cabeza descansa sobre el pecho, “siendo la actitud general de profunda serenidad”, indica el citado programa.
“De rostro y cuerpo ha huido todo afán de expresividad y patetismo”, añade, y la sangre aparece localizada y contenida en las heridas.
Los autores de la ficha señalan que la “espléndida anatomía de Cristo no se resiente del castigo sufrido. Apenas existe movimiento o contorsión que indique sufrimiento”.
Como dato interesante, está tallado en una única pieza, a excepción de los brazos, ensamblados al tronco. La corona de espinas está labrada en el mismo bloque de la madera.
Por lo que respecta a la Cofradía titular, que acompaña al Cristo desde el año 1966
