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La Soledad Dolorosa, una procesión centenaria (1921-2021)

POR MERCEDES SANZ DE ANDRÉS (*)

El 25 de marzo de 1921, día de Viernes Santo, se incorporó por primera vez a la procesión del Santo Entierro, la imagen de la Soledad Dolorosa de la parroquia de Santa Eulalia.

La imagen

La imagen de la Soledad Dolorosa es de finales del siglo XVII o comienzos del XVIII y procede del desaparecido hospital-iglesia de San Antón que un terrible incendio redujo a ruinas en el último cuarto del siglo XIX. Es una imagen denominada “de vestir” o “de candelero” donde el trabajo del artista se limita al rostro y las manos. El resto del cuerpo es una estructura troncocónica que da forma a la parte inferior de la imagen incorporándose los brazos articulados de madera. La imagen de la Soledad lleva un rosario en las manos, con los dedos completamente entrelazados en actitud de oración. Los ojos negros y hartos de llorar, su boca entreabierta, largas pestañas y mirada hacia lo alto, reflejan el dolor físico y el dolor espiritual.

Hermandad de la Soledad Dolorosa. Cofradía del Recogimiento

En 1914 la feligresía de Santa Eulalia informa al obispo don Remigio Gandásegui de la existencia en Santa Eulalia de una Soledad Dolorosa digna de procesionar el día de Viernes Santo. Sin embargo, el obispo no concedió este permiso durante los años de su episcopado. Con su traslado a Valladolid el 22 de abril de 1920 le sucede en la cátedra don Manuel de Castro y Alonso.  Un año después, en 1921 este obispo concede licencia para que la Soledad Dolorosa, del Arrabal Grande, forme parte de la tradicional procesión del Santo Entierro el día de Viernes Santo.

El día 8 de enero de 1928 don Miguel Simón González, junto con un número de feligreses, fundan la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad Dolorosa. Cofradía del Recogimiento con 120 cofrades con el objeto, según el artículo 2 de sus estatutos, “de fomentar el culto y la devoción a María en su Soledad y contribuir al esplendor de las procesiones de la Semana Santa de la ciudad”. No será hasta 1956 cuando se comience a valorar la conveniencia de hacer cofrades a los jóvenes y solo podían procesionar los varones adultos y niños de más de 14 años. Muchas han sido las Camareras que se han encargado de vestir, cuidar y preparar a la Virgen, pero también han sido ejemplo de devoción transmitida de generación en generación al igual que los párrocos de Santa Eulalia.

La imagen tiene dos mantos. Uno realizado en 1928, con una ampliación en 1945 y otro que se realizó en 1996 por las madres clarisas de Zamora. El mandil negro está bordado en oro y piedras y luce dos cruces laureadas de San Fernando y sobre ellas la corona real.  Se trata de la máxima distinción militar concedida por el Hermano Mayor Honorario, el Teniente General el Excmo. Sr. Don José Enrique Varela Iglesias.

Esta Hermandad fue la primera en mostrar el capirote armado en la procesión del Viernes Santo siguiéndose este modelo, en años sucesivos, en el resto de las hermandades.

Desde que la imagen sale en procesión siempre ha sido escoltada por los militares. Primero con el Regimiento de Artillería nº 41 -gracias al coronel don Eugenio Colorado- y posteriormente por la Academia de Artillería -nombrada Hermano Mayor Honorífico de la cofradía-. La música ha sido, durante estos cien años, la expresión del sentimiento al desgarrado dolor de la Soledad. Desde mediados del siglo XX acompañó la escolta de batidores y la banda de trompetas y tambores del Regimiento de Artillería nº 41. Este Regimiento fue sustituido por los alumnos de la Academia de Artillería que acompañaron con Banda de Guerra y Banda de Música hasta que el 1987/88 se creó la Banda Titular de la Cofradía de cornetas y tambores como latido del corazón triste de María.

Los desvelos por la carroza, el palio, las ánforas de plata que decoran el paso, la novena anual y su emisión en Radio, son algunos de los aspectos que han cuidado los cofrades de esta hermandad en estos cien años. Y lo han hecho cumpliendo con las palabras de su fundador don Miguel Simón“que todos seamos hermanos, unidos cual uno solo”. Como cuando entre aplausos y lágrimas recibimos a la Soledad en su regreso a la parroquia de Santa Eulalia.

(*) MARÍA MERCEDES SANZ DE ANDRÉS. (Segovia, 1974) es guía de Arte Sacro en la Catedral y profesora de la Universidad deValladolid (Campus María Zambrano). EstudióEducación Musical e Historia del Arte y es una incansable investigadora sobre la historia de Segovia y, en especial, sobre el patrimonio  funerario. Escribe y colabora con publicaciones o ponencias sobre este y otros aspectos allí donde se la requiere. Fue pregonera de la Semana Santa segoviana en 2018 con un pregón en el que desgranó el mundo cofrade, el sentimiento religioso y las profundas históricas de la Semana Santa segoviana.